"Nuestro gozo en un pozo". Las noticias no es que sean malas, son peor: estará cortada varios días la carretera 94.
Volvemos a la ciudad de Queenstown para hacer otra de las cosas que deseé desde que llegamos a Nueva Zelanda: saltar desde el Kawarau Bridge, el primer lugar del mundo desde el que se hizo puenting, a 23 kms al nordeste de Queentown por la SH6.(www.bungy.co.nz)
Foto 1: Cartel publicitario a la entrada del Bungy.
Es una pasada el salto. La verdad es que da algo de "cangelo" una vez que uno se asoma al "balcón" para saltar, aunque merece la pena el momento en el cual ves como te acercas a toda velocidad hacia el agua pero de repente algo te tira hacia arriba.
Se lo volviera a hacer, me tiraría directamente de cabeza y no dejando caer mi cuerpo a plomo. De ese modo existe la posibilidad de tocar el agua con mis manos.
El negocio lo tienen montado muy bien. Son capaces de vender hasta a un hijo. El precio del salto era de 175 dólares neozelandeses. Mientras saltas y se realizan los preparativos te graban un vídeo y te realizan unas fotos (80 dólares),para el que quiera claro. Nosotros picamos.
Tras esto continuamos por la carretera SH6 , recorriendo la mayor parte de la zona central de Otago. Esta zona en la década de 1860 estuvo muy poblada debido a la fiebre del oro. Los yacimientos más valiosos se hallaban en la ciudad de Cronwell.
Comimos en un bar que estaba a pie de carretera y donde antiguamente existió un yacimiento.
Finalmente tras recorrer toda esta zona con la furgoneta decidimos quedarnos a dormir en el Doc que se encuentra en el Lake Hawea. Esta en la cabeza del lago es una zona preciosa pues además de la gran distancia que existe entre pueblos, este Doc se enclava a los pies del lago, en plena naturaleza.
Merece la pena pasar la noche allí.
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