miércoles, 22 de febrero de 2012

Maratón de Sevilla 2012

Uno, dos, tres, cuatro........así hasta cuarenta y dos....y más allá.



                              

Cuando nos marcamos unos objetivos nos auto exigimos creando inseguridad al llegar el momento ¿Es la inseguridad algo que nosotros mismos creamos?

La noche previa es de vueltas en la cama, de espera, sueños a ratos...y en el fondo... que necesidad tenemos de ello. La preparación la arrastramos hace meses. Por lo tanto, ¿de que sirve estar nerviosos?

La salida desata unas emociones difíciles de explicar. Por fin...¡¡ya solo queda correr!! La marea de corredores nos lleva, en los primeros kilómetros, a la búsqueda de caras cómplices,  emociones, de un sueño.

El reloj se convierte en una de nuestras mejores compañías. A veces, la peor. Los segundos pasan rápidos. Los kilómetros no.


Pero sin darnos cuenta estamos a mitad de recorrido. Las piernas comienzan a notar el cansancio pero la ilusión puede con ello.

La gente anima. Algunos parece que son íntimos amigos. Pero nada de eso.... es la magia del Maratón.

La meta, el objetivo, está a nuestro alcance. Lo hemos conseguido, ¿como? No importa.



Podremos decir.  Una, mi primera Maratón. ¡Y que Maratón!  Otro: mi cuarta.


Al final, la inseguridad se ha vuelto en confianza. Esto nos hará fuertes para próximas inseguridades.

¡¡¡¡Enhorabuena a todos los que habéis terminado!!!

Personalmente, y ya todo menos fino,  decir que estoy contento pues con mi título de entrenador personal recién estrenado mi primera prueba ha sido muy positiva:

Almudena supera con creces su objetivo:

1. No sufrir y terminar el Maratón.
2. Estar cerca de las tres horas y media. Si era posible.

No solo cumplió los dos -llegó fresca como una lechuga y tiempazo de 3 h. 26 mts.- sino que trofeo a su vitrina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario